El vicario de La Habana hizo un repaso de la situación
sociopolítica actual en la isla, en la que reconoció ciertos
avances y el apoyo político ``suficiente'' con que cuenta el
presidente, Fidel Castro, y de la que criticó algunas posturas
``inflexibles e inmovilistas''.
Según De Céspedes, quienes dudan de las posibilidades de
evolución hacia una sociedad más participativa
deberían recordar ``el estado de postración civil'' en el
que se encontraban hace cincuenta años algunos países que
son ahora ``promotores de los mejores valores democráticos''.
En su repaso a la economía de Cuba, el vicario aseguró
que ``cayó en picado en los últimos diez años'' y que
ello se debe -pese a cierta recuperación mantenida por el turismo,
a la inversión exterior y a remesas de divisas procedentes del
extranjero- ``al deterioro de otros indicadores'' determinantes de la
calidad de vida de los cubanos.
En ese sentido, citó la disminución de la calidad -por
falta de materiales y envejecimiento de infraestructuras- en los sectores
de la educación, la salud, el empleo o la seguridad social.
De Céspedes citó como ejemplo el hecho de que muchas
medicinas que antes proporcionaba la seguridad social cubana, hoy
sólo se pueden obtener a precios elevados y con divisas en las
farmacias destinadas a los extranjeros.
``Lo mismo sucede -dijo- con las instalaciones turísticas'', a
donde, según De Céspedes, no puede entrar ningún
cubano aunque disponga de divisas. Sin embargo, añadió,
``las medicinas son más urgentes que el acceso a un hotel en una
playa de moda''.
Todos esos problemas, que generan el éxodo, la
prostitución, la delincuencia y la mendicidad, dan lugar a que el
pueblo cubano, según el vicario, se encuentre ante una
situación ``para muchos realmente agobiante'' y que les ``apaga
toda esperanza de cambio positivo''.
Monseñor Carlos Manuel de Céspedes denunció
también en su conferencia que en Cuba ``la situación
económica no es la misma para todos'' y aseguró que muchos
profesionales, empleados del sector turístico, deportistas, o
artistas y profesionales que salen al exterior, tienen una economía
``muy cercana a los indicadores medios de otros países del
subcontinente''.
La autoridad eclesiástica cubana destacó la
``importancia de la normalización de las relaciones de todo tipo''
de Cuba con Estados Unidos en un marco de ``diálogo respetuoso'' en
el que Washington evite ``toda tentación de hegemonismo arrogante y
chantajista'' y en el que Cuba no sea servil, pero tampoco tenga una
actitud de ``altanería infantilona''.
En opinión de De Céspedes, ``la dirección del
Gobierno cubano justifica y legitima el casi total inmovilismo
político y el apocamiento económico afirmando la necesidad
de la gradualidad en los cambios para evitar el caos social''.
Para dar un salto adelante en tal situación, De Céspedes
expresó su convencimiento de que Cuba, ``profesionalmente
administrada'', es sustentable económicamente a un nivel que
permitiría niveles de vida compartidos y aceptables''.
Según el vicario general de La Habana, los cambios en tal
sentido demandan ``reformas económicas más audaces, no
sólo apuntalamientos de un sistema que una prolongada experiencia
ha demostrado ineficaz''.
Monseñor De Céspedes defiende la democracia para
Cuba
Madrid, 13 sep --(EFE)-- Para Cuba, ``como para todos los pueblos de la
Tierra, la democracia es el sistema de gobierno que mejor se aviene a la
naturaleza humana'', dijo hoy en Madrid el vicario general de La Habana,
monseñor Carlos Manuel de Céspedes.
El vicario de La Habana hizo un repaso de la situación
sociopolítica actual en la isla, en la que reconoció ciertos
avances y el apoyo político ``suficiente'' con que cuenta el
presidente, Fidel Castro.