Fundaciones dan millones
para levantar embargoFundaciones estadounidenses han entregado
millones de dslares a instituciones y grupos para promover campaqas que
contribuyan a levantar el embargo a Cuba, y propiciar el restablecimiento
de relaciones entre La Habana y Washington. Muchas de las organizaciones
que han recibido estos fondos tienen su sede en Miami.
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Los donantes,los fondos y su empleo
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Entre las instituciones que más dinero han aportado a esa campaña se encuentran la Fundación Arca, con sede en Washington; la Fundación Ford, con sede en New York, y la Fundación de Servicios Generales, con sede en Aspen, Colorado, las cuales en los últimos tres años han subvencionado con casi $4 millones organizaciones que favorecen la normalización de las relaciones con Cuba.
En términos generales esos fondos han servido, entre otras cosas, para:
Frank Calzón, director ejecutivo de Cuba Libre, dijo que organizaciones como las que él dirige no reciben ayuda de esas fundaciones e instituciones ``que se autotitulan progresistas, pero que mientras denuncian la impunidad con que se violan los derechos humanos en Centroamérica y otras partes del mundo, permanecen en absoluto silencio en cuanto a lo que sucede en Cuba''.
Cuba Libre, una organización no lucrativa, aboga por la democratización de la isla desde su sede en la capital estadounidense.
``Ninguna de esas fundaciones ofrece ayuda financiera para apoyar las sanciones contra una dictadura como la de Fidel Castro o denunciar la violación de los derechos humanos en la isla'', dijo Calzón.
Calzón dijo que solicitó una subvención de Arca pero que le fue denegada, y no intentó presentar otras solicitudes porque está convencido de que es una pérdida de tiempo.
La mayor parte del dinero procedente de las fundaciones Arca, Ford y de Servicios Generales, respectivamente, ha sido donado a instituciones públicas y organizaciones no lucrativas, entre ellas el Comité Cubano por la Democracia (CCD) en Miami, el Instituto de Política Mundial en Nueva York, Oxfam-America en Boston, así como el Centro de Política Internacional que dirige el ex diplomático estadounidense Wayne Smith, la Asociación Americana para la Salud Mundial y Diálogo Interamericano, estas tres últimas con sede en Washington, D.C.
De 1995 a 1997, el CCD recibió $130,000 de la Fundación Ford y $88,500 de la Fundación Arca, un total de $218,500 con los cuales ha ayudado a financiar los costos de sus oficinas en Miami y Washington, del programa Transición, que se trasmite por la emisora miamense Unión Radio, y de sus gestiones y campañas a favor de la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
En 1995, la Fundación Ford entregó al CCD más dinero destinado a promover su agenda hacia Cuba que al Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), un centro académico. El comité recibió $74,000 ese año y FIU $50,000.
El CCD es una de las principales organizaciones cubanoamericanas que respaldan el proyecto de ley Torres-Dodd. En marzo, el CCD organizó un vuelo fletado a Washington en el que participaron unos 200 residentes de Miami para respaldar el proyecto de los congresistas.
En la actualidad, el CCD está presidido por Eliseo Pérez-Stable, y entre sus dirigentes figuran Silvia Wilhelm, Alfredo Durán, Marcelino Miyares, Alejandro Portes y Carmen Díaz-Machado.
Tanto en su posición frente al embargo en el Congreso de Estados Unidos como en su estrategia para la democratización de la isla, el CCD se ha convertido en la más seria alternativa a la Fundación Nacional Cubano Americana, cuya voz resonaba hasta ahora casi con exclusividad en Washington. La Fundación lleva décadas abogando ante el Congreso a favor del embargo, y sus planes respecto a la democratización de Cuba, a diferencia del CCD, excluyen a Fidel y Raúl Castro de cualquier proceso inicial de negociación y diálogo.
``Eso es absolutamente así; somos la contrapartida de lo que hacía y hace la Fundación en Washington, donde cada día tenemos más voz y presencia'', dijo Pérez-Stable.
La Fundación Arca ha entregado también fondos a la Liga de Defensa Cubano Americana, radicada en Miami, que en 1996 recibió $15,000 para ``denunciar los abusos que se cometen en el sur de la Florida contra los derechos constitucionales'', según su presidente, Eddie B. Levy.
``Nuestro objetivo concreto es defender esos derechos, no en Cuba ni en Haití, sino aquí en el sur de la Florida, donde algunos medios de prensa son los responsables de esos abusos y violaciones'', afirmó Levy.
La Liga está dirigida, además, por la esposa de Levy, Xiomara Almaguer, como directora ejecutiva; la abogada Magda Montiel-Davis, vicepresidenta; y John H. Cabañas, director de la junta de asesores. Cabañas es uno de los propietarios de C&T Charters, agencia que opera vuelos fletados a Cuba.
Cambio Cubano, que dirige en Miami Eloy Gutiérrez Menoyo, es otra de las organizaciones que han recibido apoyo financiero de la Fundación Arca. En 1996 recibió $35,000 ``para desarrollar esfuerzos educativos en el sur de la Florida que fortalezcan las voz de los cubanoamericanos que favorecen una solución pacífica del conflicto entre Cuba y Estados Unidos'', según el informe anual de Arca.
Las mayores sumas de dinero, sin embargo, las han recibido los centros de documentación, información y análisis que ejercen su influencia entre los partidos políticos, medios de prensa, instituciones académicas y organismos empresariales.
Conocidos en inglés como think-tanks, estos centros forman opinión pública para buscar respaldo a sus objetivos, en este caso el levantamiento del embargo de Estados Unidos a Cuba y la normalización de relaciones entre ambos países.
Entre estos centros se destacan:
El pasado año, con donaciones de la Fundación Arca, el CIP envió a Europa a un especialista en asuntos legales para entrevistarse con políticos y periodistas, y explicarles las consecuencias negativas que tendría para la Unión Europea impedir que sus nacionales continúen invirtiendo en Cuba.
Entre 1996 y 1997 la Asociación recibió $124,500 de Arca y en 1996 obtuvo $10,000 de Servicios Generales para elaborar un informe sobre el impacto del embargo norteamericano en la salud de la población cubana.
Después de varios meses de investigación la AAWH publicó un estudio de 300 páginas titulado Negación de alimentos y medicinas a Cuba, según el cual el embargo norteamericano ``ha puesto en peligro dramáticamente la salud y la nutrición'' de los cubanos y ha provocado ``un significativo aumento de sufrimientos y muertes en Cuba''.
Aunque el embargo norteamericano ha creado serias dificultades financieras y de salud a Cuba desde 1960, según el informe, esta situación empeoró a partir de 1992 con la aprobación de la Ley para la Democracia Cubana, conocida como Ley Torricelli.
``Unicamente la decisión del gobierno cubano de apoyar prioritariamente el sistema de salud pública con sus escasos recursos ha evitado una catástrofe humana en la isla'', sugirió el informe en una de sus conclusiones.
El informe de la AAWH ha servido de referencia a los congresistas que respaldan el proyecto de ley Torres-Dodd, el cual propone un levantamiento parcial del embargo para vender alimentos y medicinas a Cuba.
``Todavía no hemos empezado ese estudio; estamos en las primeras etapas que nos permitan conocer el hambre provocada en Cuba por el embargo'', dijo Peggy Connolly, directora de comunicaciones de Oxfam-America.
Copyright © 1998 El Nuevo Herald