Asimismo, el ex agente agrega que le solicitaban informaciones sobre
aspectos militares, como son ``la supervisión de las posibilidades
de penetrar en las instituciones militares españolas para de esta
forma influir en determinadas tomas de decisiones con respecto a mi
país''.
Los principales objetivos de la Inteligencia cubana son ``conspirar
para engañar de cualquier modo o con cualquier propósito.
Sembrar la animosidad entre los exiliados que se encuentran en
España (...). Estar al tanto de los movimientos, residencias y
comunicaciones de muchos de ellos. Utilizar tácticas para
desorganizar a los grupos y tratar de desacreditar a líderes
individuales''.
Debía informar también este ex agente, según su
versión, ``acerca de los españoles interesados en las
inversiones'' en la isla. Algunos de estos españoles habrían
ayudado a Castro ``a poner empresas fantasmas en distintos lugares del
mundo'', entre los que se encuentran Japón, Gran Bretaña,
Italia, Alemania, Canadá y especialmente España.
``Uno de los objetivos más importantes en estos momentos
--indica el ex agente-- es la próxima visita del Rey Juan Carlos y
la Reina Sofía a Cuba el año que viene''.
Apunta a este respecto que ``esto los tiene bastante apretados porque
tampoco es fácil penetrar en la Casa Real, aunque de todas formas
lo que más interesa en este momento es incidir en la opinión
pública española y en la prensa para que la visita no reciba
ninguna presión del exterior que impida el acontecimiento
más esperado para 1999''.
Finalmente, indica que los Servicios de Inteligencia de Cuba ``no
tienen límites en sus objetivos (...) Donde haya una posibilidad se
aprovecha'', en referencia a la supuesta captación de dos agentes,
uno civil y otro militar, del centro de espionaje español, el
CESID, por parte de los espías de Castro, información
publicada la víspera por el propio diario La Razón.
Espías cubanos tienen sede en Madrid
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