Publicado el sábado, 12 de diciembre de 1998 en El Nuevo Herald

Saramago admite errores del régimen de la isla

Lisboa --(EFE)-- El Premio Nobel de Literatura 1998, el portugués José Saramago, militante comunista, reconoció que la policía cubana practica la tortura y que en la isla hay presos políticos, asuntos que se comprometió a tratar en la visita que hará a Cuba a finales de este mes.

Saramago hizo este reconocimiento durante un programa emitido en directo por la radio lisboeta ``TSF'' desde la capital sueca.

Un oyente le preguntó si Fidel Castro es un hombre decente, si es cierto que las personas pueden opinar libremente en la isla, si es cierto que hay presos políticos y si el régimen practicó la tortura.

``Que hay tortura de la policía cubana, sin duda; que hay presos políticos, sin duda; que hay un partido único, sin duda'', respondió Saramago, al que el oyente reprochó el haber respaldado a Castro en Oporto en una reunión con el líder cubano.

Saramago precisó inmediatamente que él dijo en la reunión que estaba ``con la Revolución cubana''.

``Sin olvidar nada de aquello que es sombrío, negativo u oscuro en el caso cubano, yo dije Revolución cubana, yo dije el movimiento de cubanos que querían transformar su tierra, mejorarla, sacarla del pantano en que se encontraba'', sostuvo el autor de Memorial del convento y de Todos los nombres.

Saramago afirmó que la norma de las revoluciones ``es pervertirse'' porque el ``no'', que constituye la palabra sustancial de una revolución, acaba por transformarse ``en un sí de conformismo, un sí en que el poder se defiende a sí mismo por todos los medios''.

``Ocurre en todas partes y ocurrió también con la revolución cubana'', pero en este caso, y ahí está la ``cuestión central'', señaló Saramago, hubo, ``o aún hay restos de ello'', un proyecto de sociedad que ``circunstancias exteriores'', como el embargo, pueden haber dificultado.

``Crítico en relación a la revolución cubana o a la situación actual de Cuba, voy a serlo, porque voy a estar en la isla dentro de pocos días'', señaló.

Saramago añadió que lo que observará y los contactos que mantendrá no lo convertirán en la persona que por el hecho de estar en Cuba, ``va a aceptar que todo está bien allí''.

Al mismo tiempo, advirtió que tendrá en cuenta ``todas las circunstancias'' que pueden haber determinado que Cuba haya procedido a lo largo de todo este tiempo ``de una forma errónea'',


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