Publicado el miércoles, 22 de abril de 1998 en El Nuevo Herald

Santiagueros protestan en la calle

EMILY RODRIGUEZ
Especial para El Nuevo Herald

Santiago de Cuba -- Vecinos del reparto Abel Santamaría realizaron recientemente una protesta por la escasez de alimentos, la falta de agua potable y el auge de los brotes epidémicos que obligó a presentarse al jefe provincial del Partido Comunista, quien prometió mejoras a la situación.

El 14 de abril los vecinos salieron espontaneamente a la calle, desesperados por la privaciones que estaban atravesando. Entre sus principales quejas se hallaba la interrupción del servicio de agua potable por más de 15 días y los brotes de hepatitis, sífilis, gonorrea y hasta casos de lepra. También se quejaron de que el policlínico del área estaba cerrado por falta de agua y otros recursos.

A pocos minutos de producirse la manifestación acudió Juan Carlos Robinson, primer secretario del Partido provincial, quien dijo que desconocía la situación que allí se presentaba. Inmediatamente funcionarios de diferentes instituciones se reunieron para discutir el asunto.

Los manifestantes dijeron que la falta de agua no podía justificarse con la sequía, porque las presas estaban rebosantes. Igualmente alegaron que los pocos alimentos que se ofrecían en restaurantes, cafeterías y bodegas estaban muchas veces en estado de descomposición. Como ejemplos citaron que las papas se distribuyen podridas y que el picadillo de soya a la venta tiene un olor insoportable.

Una de las vecinas arrojó a la calle los frijoles que, según ella, se vendían con piedras y tardaban mucho en cocinarse. Esta situación se agrava por la escasez de combustible. En abril no se ha distribuido queroseno, obligando a muchos a hacer fuego con ventanas, puertas interiores y muebles.

El policlínico, una instalación indispensable considerando la distancia que media entre esta barriada y la ciudad, carece ya de capacidad para brindar primeros auxilios.

Robinson prometió que se intentaría solucionar algunos problemas. Poco después la barriada fue abastecida con helados y comestibles, se reanudó el servicio de agua y se enviaron sábanas, bombillos y materiales de curación al policlínico.

Este es el segundo caso reciente de protestas públicas en la provincia. Días atrás, vecinos del reparto San Pedrito lograron de Robinson que se entregara una cuota extra de víveres, ya que los primeros envíos se dañaron con las intensas lluvias.

Asimismo, en la ciudad oriental de Guantánamo, las paredes de un edificio aledaño a la estación de la Policía Nacional Revolucionaria amanecieron con letreros antigubernamentales pintados en negro que decían: ``Abajo Fidel'', informó Luis Díaz, del Partido Cubano de Renovación Ortodoxa en la provincia guantanamera.
Distribuido por Cubanet


Copyright © 1998 El Nuevo Herald