La reyerta comenzó cuando miembros de las Brigadas de Respuesta
Rápida (paramilitares), apoyados por agentes de Seguridad del
Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y las tropas especiales
anti-motines (``avispas negras''), arremetieron contra más de una
veintena de disidentes que rezaban un Padre Nuestro en apoyo a Mario Viera
González y ondeaban una bandera cubana, según indicaron a El
Nuevo Herald periodistas independientes.
Viera de 59 años, director de la agencia de prensa Cuba Verdad,
está acusado de injuriara un funcionario del gobierno en un
artículo en el que lo calificó de hipócrita.
Los partidarios de Viera, aparentemente atraídos por las
cámaras de televisión, empezaron a rezar en voz alta el
Padre Nuestro. Pero, uno de ellos, el doctor Oscar Elías Bicet,
exclamó: ``¡Viva Mario... que defiende la libertad de los
cubanos!'', y eso atrajo rápidamente a simpatizantes del gobierno,
algunos visiblemente indignados.
``¡Soy cubana! ¡Soy revolucionaria!'', exclamó Marta
Ofelia Cuello Portuondo, desafiando a los opositores y las cámaras
de televisión. ``¡Los cubanos somos libres en este
país! ¡Viva la Revolución! ¡Abajo la
gusanera!''
Inmediatamente, acudieron otras personas, una de ellas enarbolando una
bandera cubana, y un hombre exclamó frente a un camarógrafo:
``¡Viva la revolución socialista! ¡Viva Fidel!''
Segundos después, un hombre golpeó a Roberto de Miranda,
director del Colegio de Pedagogos de Cuba, y junto con otros lo
persiguió por la calle, con la policía y decenas de
transeúntes detrás. Los reporteros y periodistas
independientes vieron que la policía se llevaba a un joven
disidente y un agente policial le daba puntapiés y lo golpeaba a la
altura del abdomen.
Miembros de la Brigada Especial ataviados con boinas negras
descendieron de varias patrullas de la policía que llegaron con
estrépito de sirenas.
Los agentes uniformados arrastraron e hicieron subir a empujones a los
autos de patrulla a por lo menos cuatro disidentes. Primero a la invidente
Milagros Cruz y al médico Biscet, director de la Fundación
Lawton de Derechos Humanos; y luego a Miriam García del Colegio de
Pedagogos y su esposo, Delio de la Cruz, del Partido de Renovación
Ortodoxa.
Un camarógrafo de la cadena estadounidense Cable News Network
(CNN), Rudy Marshall, quien se encontraba entre varios periodistas
extranjeros, fue empujado bruscamente por un airado partidario del
gobierno cuando filmó los arrestos. Marshall dijo que fue golpeado
por el hombre, aparentemente un miembro de Seguridad del Estado.
Según despachos cablegráficos, no fueron arrestados
ninguno de los partidarios del gobierno que vestidos de civil confrontaron
violentamente a los disidentes.
Entre ellos se encontraba un hombre grueso que vestía una camisa
a rayas, quien empujó a una anciana opositora, haciéndola
caer al suelo. Inmediatamente le arrancó una bandera de entre las
manos y la mostró en señal de patriotismo.
Según la agencia Cuba Press, su reportera Odalis Curbelo fue
testigo de golpes y empujones propinado a la invidente.
``El policía la golpeó sin compasión'', dijo la
reportera. ``También vimos como un individuo de civil
propinó golpes al opositor Rolando Illobre que sangraba
profusamente por la boca''.
Según Cuba Press, durante los disturbios cuatro patrulleros de
la Policía ordenaron evacuar un ``Camello'' (medio de transporte
masivo en la capital), y arrestaron a un grupo numeroso de pasajeros
porque ``desde las ventanillas gritaban ¡Abajo Fidel! y otras
consignas antigubernamentales''.
Según el periodista Viera, el funcionario, José Peraza
Chapeau, jefe de la dirección jurídica del Ministerio de
Relaciones Exteriores, presentó una acusación por injurias
en su contra, luego que escribió y se publicó en la pagina
electrónica de Cubanet una nota sobre que Chapeau ``tiene una moral
en calzoncillos''.
Peraza exhortó a la comunidad mundial a establecer un Tribunal
Civil Internacional verdaderamente independiente, lo que Viera
calificó de hipocresía, alegando que las cortes en Cuba no
son independientes.
Viera es uno de varias decenas de periodistas autoproclamados
independientes, que trabajan fuera de la prensa estatal y son considerados
disidentes por el gobierno. Sus artículos son enviados
principalmente a Estados Unidos y publicados vía internet.
El abogado de Viera, José Angel Izquierdo, indicó que
funcionarios de la corte le informaron que el juicio fue suspendido por
tiempo indefinido.
``Me han comunicado que el juicio está suspendido
indefinidamente, sin fecha, por el conflicto que se armó afuera'',
declaró.
Viera aseguró que el caso en su contra tiene motivaciones
políticas. ``El Estado está detrás. Esta es la nueva
modalidad de atacar a la prensa independiente'', dijo.
La protesta del viernes es el brote de disturbio público
más significativo desde una ruidosa manifestación llevada a
cabo en las afueras de la misma corte, tras el juicio y condena de otro
disidente en agosto.
Agencias de prensa independiente dijeron que desconocen los paraderos
de León, Bicet, Iyobre. También informaron sobre los
arrestos de Maricela Pompa, del Partido Solidaridad Democrática y
Lázaro Constantino del Colegio de Abogados.
También se desconoce la situación de salud de
García, que fue trasladada a una clínica de Centro
Habana.
Manuel David Orrio, de la Cooperativa de Periodistas Independientes,
dijo que un lada azul que conducía el oficial de la Seguridaddel
Estado ``Osvaldo'' se precipitó intencionalmente contra el
disidente José Orlando González Bridón, secretario
general de la Central de Trabajadores Democráticos de Cuba.
``Esto es para que lo apuntes en tus notas'', dijo el oficial mientras
el opositor se quejaba de un fuerte golpe en sus piernas.
A raíz del incidente, la vista oral fue suspendida
indefinidamente. De ser hallado culpable, Viera podría ser
condenado a un año de cárcel, con seis meses adicionales en
caso de que no quisiera retractarse de su declaración.
Viera dijo que perdió su trabajo de agrónomo en 1988
debido a sus creencias políticas.
Golpes y arrestos en juicio a periodista independiente
Copyright © 1998 El Nuevo Herald