Publicado el sábado, 28 de noviembre de 1998 en El Nuevo Herald

Golpes y arrestos en juicio a periodista independiente

OLANCE NOGUERAS
El Nuevo Herald

Agentes de Seguridad del Estado y turbas paramilitares cubanas insultaron y agredieron a un grupo de disidentes, que desde las primeras horas del viernes se congregó frente al Tribunal Provincial de La Habana a presenciar el juicio contra un periodista independiente acusado de ``injuriar'' a un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La reyerta comenzó cuando miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida (paramilitares), apoyados por agentes de Seguridad del Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y las tropas especiales anti-motines (``avispas negras''), arremetieron contra más de una veintena de disidentes que rezaban un Padre Nuestro en apoyo a Mario Viera González y ondeaban una bandera cubana, según indicaron a El Nuevo Herald periodistas independientes.

Viera de 59 años, director de la agencia de prensa Cuba Verdad, está acusado de injuriara un funcionario del gobierno en un artículo en el que lo calificó de hipócrita.

Los partidarios de Viera, aparentemente atraídos por las cámaras de televisión, empezaron a rezar en voz alta el Padre Nuestro. Pero, uno de ellos, el doctor Oscar Elías Bicet, exclamó: ``¡Viva Mario... que defiende la libertad de los cubanos!'', y eso atrajo rápidamente a simpatizantes del gobierno, algunos visiblemente indignados.

``¡Soy cubana! ¡Soy revolucionaria!'', exclamó Marta Ofelia Cuello Portuondo, desafiando a los opositores y las cámaras de televisión. ``¡Los cubanos somos libres en este país! ¡Viva la Revolución! ¡Abajo la gusanera!''

Inmediatamente, acudieron otras personas, una de ellas enarbolando una bandera cubana, y un hombre exclamó frente a un camarógrafo: ``¡Viva la revolución socialista! ¡Viva Fidel!''

Segundos después, un hombre golpeó a Roberto de Miranda, director del Colegio de Pedagogos de Cuba, y junto con otros lo persiguió por la calle, con la policía y decenas de transeúntes detrás. Los reporteros y periodistas independientes vieron que la policía se llevaba a un joven disidente y un agente policial le daba puntapiés y lo golpeaba a la altura del abdomen.

Miembros de la Brigada Especial ataviados con boinas negras descendieron de varias patrullas de la policía que llegaron con estrépito de sirenas.

Los agentes uniformados arrastraron e hicieron subir a empujones a los autos de patrulla a por lo menos cuatro disidentes. Primero a la invidente Milagros Cruz y al médico Biscet, director de la Fundación Lawton de Derechos Humanos; y luego a Miriam García del Colegio de Pedagogos y su esposo, Delio de la Cruz, del Partido de Renovación Ortodoxa.

Un camarógrafo de la cadena estadounidense Cable News Network (CNN), Rudy Marshall, quien se encontraba entre varios periodistas extranjeros, fue empujado bruscamente por un airado partidario del gobierno cuando filmó los arrestos. Marshall dijo que fue golpeado por el hombre, aparentemente un miembro de Seguridad del Estado.

Según despachos cablegráficos, no fueron arrestados ninguno de los partidarios del gobierno que vestidos de civil confrontaron violentamente a los disidentes.

Entre ellos se encontraba un hombre grueso que vestía una camisa a rayas, quien empujó a una anciana opositora, haciéndola caer al suelo. Inmediatamente le arrancó una bandera de entre las manos y la mostró en señal de patriotismo.

Según la agencia Cuba Press, su reportera Odalis Curbelo fue testigo de golpes y empujones propinado a la invidente.

``El policía la golpeó sin compasión'', dijo la reportera. ``También vimos como un individuo de civil propinó golpes al opositor Rolando Illobre que sangraba profusamente por la boca''.

Según Cuba Press, durante los disturbios cuatro patrulleros de la Policía ordenaron evacuar un ``Camello'' (medio de transporte masivo en la capital), y arrestaron a un grupo numeroso de pasajeros porque ``desde las ventanillas gritaban ¡Abajo Fidel! y otras consignas antigubernamentales''.

Según el periodista Viera, el funcionario, José Peraza Chapeau, jefe de la dirección jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores, presentó una acusación por injurias en su contra, luego que escribió y se publicó en la pagina electrónica de Cubanet una nota sobre que Chapeau ``tiene una moral en calzoncillos''.

Peraza exhortó a la comunidad mundial a establecer un Tribunal Civil Internacional verdaderamente independiente, lo que Viera calificó de hipocresía, alegando que las cortes en Cuba no son independientes.

Viera es uno de varias decenas de periodistas autoproclamados independientes, que trabajan fuera de la prensa estatal y son considerados disidentes por el gobierno. Sus artículos son enviados principalmente a Estados Unidos y publicados vía internet.

El abogado de Viera, José Angel Izquierdo, indicó que funcionarios de la corte le informaron que el juicio fue suspendido por tiempo indefinido.

``Me han comunicado que el juicio está suspendido indefinidamente, sin fecha, por el conflicto que se armó afuera'', declaró.

Viera aseguró que el caso en su contra tiene motivaciones políticas. ``El Estado está detrás. Esta es la nueva modalidad de atacar a la prensa independiente'', dijo.

La protesta del viernes es el brote de disturbio público más significativo desde una ruidosa manifestación llevada a cabo en las afueras de la misma corte, tras el juicio y condena de otro disidente en agosto.

Agencias de prensa independiente dijeron que desconocen los paraderos de León, Bicet, Iyobre. También informaron sobre los arrestos de Maricela Pompa, del Partido Solidaridad Democrática y Lázaro Constantino del Colegio de Abogados.

También se desconoce la situación de salud de García, que fue trasladada a una clínica de Centro Habana.

Manuel David Orrio, de la Cooperativa de Periodistas Independientes, dijo que un lada azul que conducía el oficial de la Seguridaddel Estado ``Osvaldo'' se precipitó intencionalmente contra el disidente José Orlando González Bridón, secretario general de la Central de Trabajadores Democráticos de Cuba.

``Esto es para que lo apuntes en tus notas'', dijo el oficial mientras el opositor se quejaba de un fuerte golpe en sus piernas.

A raíz del incidente, la vista oral fue suspendida indefinidamente. De ser hallado culpable, Viera podría ser condenado a un año de cárcel, con seis meses adicionales en caso de que no quisiera retractarse de su declaración.

Viera dijo que perdió su trabajo de agrónomo en 1988 debido a sus creencias políticas.


Copyright © 1998 El Nuevo Herald