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``Siempre estaba contento'', aseguró Jorge Laserie. ``Era un
hombre que vivía una vida de chiste en chiste, y que nunca vi
molesto''.
Además de sus dotes musicales, a Laserie se le recuerda por
siempre vestir con una gorrita, y por popularizar la frase ``¡De
Película!'', que utilizaba cuando se refería a algo
sobresaliente o fuera de lo ordinario.
``Ahora mismo siento que se me ha ido la vida'', manifestó con
lágrimas en sus ojos la viuda del cantante, Gisela ``Tita'' de
Laserie, con quien compartió 55 años de su vida.
Laserie, que era el menor de ocho hermanos, nació en el poblado
de Matas, en la provincia Santa Clara, Cuba, el 27 agosto de 1923. A los
nueve años, su hermano mayor, Luis M. Laserie, le
enseñó a tocar los timbales, e inmediatamente Rolando
manifestó su interés por la música, relató
Jorge Laserie.
``Cuando faltaba algún músico en las orquestas me
llamaban a a mí'', dijo Laserie a El Nuevo Herald en una entrevista
en 1995. ``Siempre estaba con mi guayaberita y mi lacito por si me
venían a buscar. Cuando venían las compañías
al Teatro La Caridad, la orquesta tocaba en el vestíbulo y a
mí me ponían una silla y un cajoncito para tocar los
timbales con los músicos de la banda municipal de Santa Clara, yo
tenía unos 10 años''.
En aquella ocasión, Laserie señaló que aunque
durante su carrera ``aprendió algo de solfeo'', su talento musical
era intuitivo.
En 1960, en pleno apogeo de su carrera, con más de 30 discos
grabados, Laserie se marchó de Cuba disgustado ``por los
fusilamientos''. Trabajó en México, Argentina y toda
Latinoamérica; y vivió en Venezuela y Nueva York, para luego
llegar a Miami a mediados de los años 70.
``Pienso que Rolando es otra víctima de las injusticias que
sufren los músicos cubanos, que no reciben el reconocimiento que se
merecen'', explicó el cinematógrafo cubano radicado en Miami
Nat Chediak.
Explicó que Laserie fue el único cantante cubano que
alcanzó en popularidad a Beny Moré. Pero que cuando
llegó a Miami, nunca recibió la atención que
merecía.
``Cuba ha perdido al Guapachoso, al Guapo de la Canción'', dijo
el maestro Bebo Valdés, uno de los más grandes pianistas,
compositores y arreglistas cubanos, que ahora vive en Estocolmo, Suecia.
``Cuando salimos de Cuba en el mismo avión, el 26 de octubre de
1960, nos juramos que nunca íbamos a volver bajo el régimen
actual. El cumplió. Ahora queda que yo cumpla.''
Por su parte, el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, quien ahora
reside en Londres, recordó a aquel amigo que tuvo en La Habana en
1958.
``En aquel momento estaba en la cúspide de su fama. Se
vestía con un traje blanco de lino, y un sombrero estilo
Panamá. Acostumbraba tomar café en las calles de La Habana
de una manera muy cuidadosa, para no manchar su vestimenta'', contó
Cabrera Infante. ``Cantando, él era muy grande, en segundo lugar
después de Beny Moré''.
Laserie, quien nunca tuvo hijos, estaba al momento de su muerte en
espera de una operación de corazón abierto. En enero pasado
sufrió un derrame cerebral y desde entonces su salud empezó
a deteriorar.
El cadáver de Laserie estará expuesto hoy por la
mañana en la Funeraria Memorial Plan, 9800 Coral Way, en
Westchester. Después, se llevará a cabo el sepelio, a la
1:30 p.m., en el cementerio Miami Memorial Park.
La familia solicitó que en vez de arreglos florales, se
envíen donaciones en memoria de Laserie a la Liga Contra el
Cáncer, P.O. Box 459242, Miami, Florida 33245-9937.
La redactora de The Miami Herald María A. Morales
contribuyó a esta información.
Copyright © 1998 El Nuevo Herald
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