El gobierno cubano liberó a más de una decena de
disidentes que habían sido arrestados el jueves en La Habana, antes
de que asistieran a un acto cívico en conmemoración del
50mo. aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del
Hombre, convocado por la Fundación Lawton en esa ciudad.
Mientras tanto, las madres de los activistas Lázaro Durán
Constantín y Milagros Cruz Cano denunciaron que sus hijos fueron
víctimas de ``brutales golpizas''. Al cierre se desconocía
el paradero de Durán, mientras que Cruz permanece internada en el
Hospital Siquiátrico de La Habana.
La Seguridad del Estado liberó desde la noche del jueves a los
opositores Migdalia Rosado, Oscar Elías Bisset y Rolando Iyobre, de
la Fundación Lawton; Miriam Cantillo, Ofelia Nardo, Osmel Lugo,
Maritza Lugo, Gustavo Toirac, y a los periodistas independientes Omar
Rodríguez Saludes y Luis López Prendes.
Decenas de activistas fueron obligados a permanecer en sus casas
durante el jueves, acción que impidió una asistencia masiva
a la convocatoria de la Fundación Lawton en el Parque Butari.
El jueves, turbas paramilitares y agentes de la policía
política golpearon y arrastraron a Durán y a Ernesto
Colás, un activista negro que gritaba consignas por los derechos
humanos en la isla. Los partidiarios del gobierno también
agredieron a periodistas extranjeros que estaban en el Parque Butari, del
barrio habanero de Lawton. Noris Constantín, madre de Durán,
dijo desde La Habana que su hijo estaba desaparecido y que era la segunda
ocasión en menos de dos semanas que era golpeado por turbas pro
castristas.
``Necesito a mi hijo vivo o muerto, pero quiero que me lo entreguen'',
reclamó Constantín. ``Le estoy pidiendo al mundo auxilio,
porque no conozco su paradero''.
Durán, de 39 años, participó el pasado 27 de
noviembre en la manifestación de apoyo al periodista independiente
Mario Viera, y el jueves pasado fue uno de los pocos que lograron llegar
al Parque Butari, cuyas calles aledañas estaban bloquedas por
efectivos policiales.
Caridad Cano, madre de Milagros Cruz, dijo a la Fundación
Nacional Cubano Americana (FNCA) que su hija fue brutalmente golpeada por
policías de la estación La María Luisa, en San Miguel
del Padrón, y que estaba recluida en una celda del Hospital
Siquiátrico de La Habana, en condiciones infrahumanas.
``En el pómulo izquierdo tiene un golpe grande y un morado al
lado del ojo'', dijo Cano, después de que las autoridades le
permitieron visitar a su hija. ``Me dijo que le dieron golpes en la cabeza
en la estación policíaca''.
Luis Zúñiga, presidente de la Fundación para los
Derechos Humanos, un proyecto de la FNCA, solicitó el viernes en
Madrid la ayuda española para terminar con la violación de
los derechos humanos en Cuba, porque, ``España tiene un deber
histórico, de raíces, para con el pueblo cubano'',
según la agencia EFE.
``De esos cincuenta años de la existencia de la
Declaración de los Derechos Humanos, en Cuba se vienen violando
desde hace 40 años'', señaló Luis
Zúñiga en una rueda de prensa, en el club Centro
Colón.
Zúñiga insistió en que ``no estamos hablando de
pasado, estamos hablando de algo que está ocurriendo hoy'', en
referencia a los últimos hechos de represión gubernamental
en la isla.
El doctor Dessi Mendoza, uno de los presos políticos liberados
tras la visita a la isla del ministro español de Asuntos
Exteriores, Abel Matutes, pidió a la opinión pública,
ONGs y organizaciones de derechos humanos que ``se haga algo para frenar
el sufrimiento de las familias cubanas''.
``Es totalmente inconcebible que estén ocurriendo estas cosas y
el mundo esté cruzado de brazos e incluso haya naciones de
prestigio que apoyen al régimen del dictador Fidel (Castro)'',
recalcó Mendoza, encarcelado por informar en la prensa de la
existencia de una epidemia de dengue hemorrágico.
Liberan a presos por acto en La Habana
Copyright © 1998 El Nuevo Herald