Representantes de la organización Caritas de la Arquidiócesis de Miami y de la Diócesis de Cienfuegos, Cuba, desmintieron el lunes informes de prensa publicados en Miami que se hacían eco de ``conjeturas'' de que el gobierno de Cuba podría rechazar la ayuda humanitaria recogida por exiliados cubanos que estuviera marcada con la palabra `exilio' u otros mensajes.
``Los rumores son falsos'', aseguró Peter Coats, asistente del director de Caridades Católicas de Miami, en una conferencia de prensa en los almacenes de Camillus House. ``El gobierno cubano está colaborando hasta ahora y nada ha sido confiscado''.
En las más de 200,000 libras de alimentos y medicinas donadas en Miami, los exiliados escribieron en las etiquetas ``Al pueblo cubano de los hermanos del exilio'' y ``Por Cuba el amor todo lo puede'', entre otros mensajes.
``Esos mensajes no los consideramos provocadores'', dijo Coats. ``Es el pueblo de Miami ayudando a sus hermanos y hermanas en Cuba''.
El padre Thomas Wenski, director de Caridades Católicas de Miami, que viajó a Cuba el sábado a bordo del primer avión de ayuda, reconoció que algunos funcionarios cubanos no estaban muy a gusto con los mensajes.
``En el gobierno, algunos no los vieron con buenos ojos'', dijo Wenski. ``Otros estuvieron de acuerdo de que no era un problema''.
Wenski regresará a Miami el miércoles, para coordinar el envío de las casi 150,000 libras que quedan en los almacenes de esa organización.
``Esperamos que el próximo avión con la ayuda salga para Cuba el domingo'', señaló Coats.
Carlos Pulido, director de Caritas en Cienfuegos, dijo que los camiones con toda la mercancía llegarían hoy martes a esa ciudad del sur de Cuba, luego que fue inspeccionada en La Habana y pasó todos los controles fitosanitarios para certificar su buen estado.
``Que yo sepa aquí no ha habido ningún contratiempo con las autoridades'', afirmó.
Pulido señaló que la estructura de base de Caritas en esa diócesis está lista para comenzar la distribución de la ayuda a unos 10,000 damnificados por el Huracán Lili, cuyos necesidades fueron priorizadas por esa organización humanitaria.
``El miércoles mismo comenzaremos la distribución'', subrayó.
Durante una entrevista telefónica con El Nuevo Herald, Pulido ofreció una pormenorizada explicación sobre el procedimiento que empleará Caritas para hacer llegar la ayuda a los damnificados.
Miembros de Caritas hicieron un censo de las personas afectadas por el Huracán Lili en la provincia de Cienfuegos, a la que dividieron en cinco zonas de trabajo, agrupando en ellas a los poblados rurales y barrios urbanos donde residen la mayoría de los damnificados.
Según los resultados del censo se entregarán a cada persona 3 libras de arroz; 1.5 libras de frijoles y 1.75 libras de leche en polvo. La primera ayuda será distribuída a 2,702 personas en Castillo de Jagua; 1,617 en Oburke; 1,408 en la zonas montañosas de Sierrita; 2,269 en Crucecitas y 2,365 en Cuatro Vientos.
La mercancía, dijo Pulido, se distribuirá a través de las bodegas que existen en cada uno de los poblados de esas zonas. En cada bodega habrá dos miembros de Caritas que entregarán las raciones correspondientes al núcleo familiar. Añadió que la utilización del sistema de bodegas, o Comercios Minoristas de las empresas locales del Poder Popular, ``es la forma más práctica y rápida que hemos encontrado para llegar a todos los necesitados''.
``En cada caso la persona tiene que firmar un acta en la que conste lo que recibió de Caritas'', dijo Pulido. ``Es nuestra constancia de garantía para que los donantes puedan saber a dónde fue su ayuda''.
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