Publicado el lunes, 22 de mayo de 2000 en El Nuevo Herald

Marchan en Miami por los presos políticos cubanos

ALEJANDRA MATUS
El Nuevo Herald


Eva Barbas, madre de Pablo Morales -uno de los pilotos de Hermanos al Rescate derribados por la fuerza airea cubana-, fue una de las participantes de la protesta.
Más de 100 personas se congregaron en la tarde de ayer en la intersección de la Calle 40 y la Avenida 87 del South West y marcharon hacia el Parque Tropical, vestidas con camisetas blancas en las que se leía ``Es un asunto de libertad'', y portando pancartas con el nombre de alguno de los 600 presos políticos que permanecen en las cárceles cubanas.

Los organizadores -- Free Cuba Foundation, Alianza de Jóvenes Cubanos y Directorio Revolucionario de Cuba-- llamaron a la actividad ``Freedomwalk 2000'' e hicieron un llamado a los cubanos en Miami para que apadrinen a las familias en Cuba que enfrentan el presidio de uno de sus miembros.

Según explicó Vicky Ruiz Labrit, encargada del proyecto Auxilio, esas familias enfrentan una mayor necesidad económica que el resto de los habitantes de Cuba y están sometidas a las presiones del gobierno.

``[Los presos políticos] son hombres y mujeres que padecen los peores tratos carcelarios, en medio de la sarna, los piojos, la poliometilis. Nosotros estamos en la honrosa obligación de responderles. Que sepan que no están solos ni olvidados'', dijo Ruiz al invitar a los concurrentes a sumarse a la iniciativa.

Entre los asistentes se encontraban el abogado Manuel García, quien ha representado a la familia de Lázaro González en sus intentos por mantener a Elián González en suelo estadounidense, el congresista Lincoln Díaz-Balart y el padre de éste, Rafael, quien actualmente reside en España. Los dos últimos hicieron discursos en favor de la democracia en Cuba.

Rafael Díaz--Balart comparó la situación del pueblo cubano con la de la Alemania nazi.

``Tenemos que aprender de nuestros hermanos judíos, que sabían que mientras no rescataran un pedacito de tierra, en el resto del mundo no eran nadie'', dijo.

John Suárez, de 29 años, miembro de la Free Cuba Foundation, creada entre estudiantes de la Universidad Internacional de la Florida, reveló ante la concurrencia que sólo 30 de los 600 presos de conciencia en Cuba recibe algún tipo de apoyo desde el exterior y reprochó a la comunidad que le haya prestado tan poca atención a la situación de quienes ``hacen los sacrificios reales, dentro de Cuba, por la libertad y la democracia''.

Suárez agregó: ``Por eso se ríen de nosotros. Porque gritamos y gritamos aquí, mientras dejamos que nuestros hermanos se mueran en las cárceles. Tenemos que cambiar eso''.

Ante consultas de El Nuevo Herald, el joven dijo que es inexplicable que los líderes de la oposición contra otras dictaduras sean plenamente conocidos en el mundo, como Nelson Mandela en Sudáfrica, ``pero los nombres de nuestros presos políticos los conoce muy poca gente''. Agregó que parte de esa responsabilidad es de los dirigentes en el exilio ``que no han hecho suficiente en esa dirección'' y de la comunidad, ``que hasta ahora, no se ha mostrado sensible a los llamados de apoyo [a la oposición en Cuba]''.

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