Sus esperanzas de ser escuchada no son muchas. Como ella misma reconoce
en su carta, el régimen de Fidel Castro prestó oídos
sordos a la solicitud de clemencia que el papa Juan Pablo II hizo en favor
de Chaviano, un ex profesor de Ciencias Naturales. Su nombre
aparecía en la lista que el Vaticano entregó a las
autoridades cubanas cuando el Papa visitó la isla en enero de 1998.
Pero Chaviano no fue liberado.
``Hacemos un nuevo llamado a la comunidad internacional para que se
unan a nuestra campaña por la libertad de mis esposo y demás
presos políticos y de conciencia en Cuba'', afirmó
Aguililla. ``Estamos obviamente ante un recrudecimiento de la ley y
represalias contra nuestros presos, que en muchos casos podría
llegar a ser de gravísimas consecuancias'',
añadió.
Según Aguililla, en días pasados recibió una nota
escrita clandestinamente por su esposo desde la prisión. A
Chaviano, explicó la nota, se le ha prohibido moverse de su celda y
tomar el sol, luego de que éste dirigiera una carta a Fidel Castro
pidiéndo la celebración de un nuevo juicio con todas las
garantías procesales, y denunciando las condiciones de vida en la
prisión Combinado del Este. ``Señor Presidente, ya llevo 5
años de prisión soportando las penurias del cautiverio, las
provocaciones y represalias de todo tipo'', explicó la carta de
Chaviano, y copia de la cual, con el recibo correspondiente de la
Dirección de Correos y Telégrafos de Cuba, fue enviada a El
Nuevo Herald, por Aguililla.
``Durante todo este tiempo mi familia ha sido objeto de hostigamiento
frecuente y otras acciones que la han lesionado. En estos momentos estamos
siendo blanco nuevamente de una agresión injustificada'', dijo
Chaviano y concluyó ``¿Hasta cuándo?
Chaviano, presidente del Consejo Nacional por los Derechos Civiles en
Cuba, fue condenado a 15 años de prisión el 15 de abril de
1994, bajo cargos de ``Revelación de secretos de Estado y
Falsificación de Documentos''.
El arresto de Chaviano y el proceso que siguió a su
detención estuvo desde un principio lleno de incógnitas.
Chaviano fue detenido en su domicilio en la playa habanera de Jaimanitas
el 7 de mayo de 1994. Ese día tocó a su puerta un
desconocido que le entregó a Chaviano un sobre con varios
documentos. El hombre se retiró de inmediato en su bicicleta.
Apenas Chaviano tuvo tiempo de abrir el sobre. Fuerzas de Seguridad
entraron sorpresivamente en su casa y lo arrestaron ``con las manos en la
masa''. Eran documentos secretos del gobierno. Un vecino que se encontraba
en la casa de Chaviano fue testigo del procedimiento, pero nunca pudo
declarar en el proceso. El juicio militar fue celebrado en privado con la
única presencia de familiares allegados.
Desde entonces Chaviano ha pedido en vano una revisión de su
causa.
Esposa denuncia la situación de prisionero político