Cientos de personas colmaron la Ermita de la Caridad del Cobre el domingo para dar gracias por lo que llamaron la oportunidad de estar ``juntos como hermanos'' con el pueblo de Cuba.
La eucaristía, oficiada al aire libre por monseñor Agustín Román, obispo auxiliar de Miami, se hizo con el fin de conmemorar los 504 años del descubrimiento de Cuba.
Sin embargo, la homilía estuvo matizada por mensajes de caridad y hermandad así como referencias indirectas a la controversia que el envío de ayuda humanitaria a la isla ha provocado en Miami.
``A los cristianos lo que tiene que identificarlos es el amor y no hay en ellos nada que pueda avergonzarlos. Los que se alistan con el odio, tienen que ver en qué bando se alistan'', dijo Román en su sermón. ``Nunca soñé, cuando se hizo el llamado, que tanta gente donaría su tiempo''.
Además de su tiempo, muchos residentes de Dade donaron alimentos y otros artículos de primera necesidad, que ya llegaron a la isla para ayudar a los damnificados por el huracán Lili que azotó las costas de Cuba recientemente.
Un Boeing 707 cargado con 70,000 libras de alimentos partió el sábado en la tarde hacia La Habana. Este fue el primer vuelo con alimentos donados por la comunidad de Miami, que respondió al llamado de ayuda de la organización Caritas Cuba por medio de la Arquidiócesis de Miami. Con la carga, viajó el sacerdote Thomas Wenski, director de Caridades Católicas.
La misa, que se realizó en una tarima que daba la espalda al mar, resaltaba por su sencillez. Sólo la imagen de la Virgen de la Caridad y una cruz negra de madera adornaban el improvisado altar.
Algunos de los presentes portaban banderas cubanas de varios tamaños y en un extremo de la tarima colgaba un gran cartel con el lema: Un solo pueblo unido en la caridad.
``Sólo queremos dar gracias por estar unidos, por haber podido ayudar. Que hayamos podido unir pueblo con pueblo'', dijo el sacerdote Federico Capdepón, director de la emisora Radio Paz, que desde el sábado instó a los oyentes a acudir a la misa.
La controversia por el envío de la ayuda se mantuvo en la mente de los concurrentes a la misa, que se trasmitió en vivo por las ondas de WACC 830 AM Radio Paz y WQBA 1140 AM, La Cubanísima.
``Toda persona tiene derecho a estar de acuerdo o en desacuerdo [con el envío de ayuda], pero no es para que hagan lo que han hecho,'' dijo José Alemán, cubano de 48 años, que hace ocho años trabajaba con la iglesia en la isla. ``Si venimos aquí buscando democracia, tenemos que aceptar las opiniones de otros. En la actualidad, la única gente que está tratando de rescatar todo lo bueno que tiene el pueblo cubano, es la iglesia''.
En cuanto a los ataques de los que fueron blanco Román y el sacerdote Francisco Santana en los últimos días, varios de los presentes opinaron que aunque no están de acuerdo con sus ideas, en el fondo, los que atacaron a los religiosos también eran llevados por buenas intenciones.
``Con calificativos que le ofenden a él, los derogativos, más que hacerle daño [a Monseñor], se están haciendo daño ellos mismos'', dijo Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia. ``Quizás esto los mueva a meditar en el valor del amor y cambien de opinión cuando vean que la obra de amor va a enviar un mensaje constructivo al pueblo de Cuba''.
El sacerdote Francisco Santana dijo que confiaba en que las donaciones lleguen a manos de los damnificados. De lo contrario, dijo, protestaría abiertamente.
``Esto es algo que se ha hecho con muy buena voluntad y con mucho amor'', expresó Santana. ``Si hubiese algún inconveniente lo gritaríamos a los cuatro confines del planeta. El único que pudiera interferir es el gobierno cubano y si el gobierno cubano pusiera alguna dificultad ¿con qué autoridad le va a seguir pidiendo ayuda al mundo?''
Copyright © 1996 The Miami Herald