Payá, presidente del Movimiento Cristiano Liberación
(MCL) expresó que cuarenta años es un tiempo largo para los
jóvenes y para los viejos,``demasiado largo para balances''.
Añadió que si los cubanos no quieren preguntarse cuál
ha sido el resultado del castrismo, sí están obligados a
preguntarse hacia dónde va el país, cuál es el
proyecto político que existe ahora, y cuál es el futuro de
Cuba como Nación.
``Proyecto del pueblo y para el pueblo no hay ninguno. Y si dicen que
este proyecto es la revolución, todos preguntarán qué
es la revolución ahora'', subrayó Paya.
En su mensaje titulado ``Cuba, que renazca Cuba'', Payá
señaló que en la isla va definiéndose una sociedad de
ricos y pobres donde los que siempre tuvieron privilegios por el poder,
ahora tienen las posiciones de ventajas económicas.
``Esta corrupción casi institucionalizada y la falta de respeto
por los derechos ciudadanos han generado el deterioro y la pérdida
de valores en que nos encontramos sumergidos'', apuntó.``La
única constante en el orden político, durante estos cuarenta
años, ha sido el poder de Fidel Castro como realidad y como
mito''.
Payá indicó que el poder de Castro ha determinado la vida
y la suerte de muchas personas, tanto de los que lo admiran y lo apoyan,
como de los que se le oponen, ``así como de los que soportan en
silencio, sin atreverse a demostrar sus sentimientos''.
``Todo esto forma parte del fidelismo, todo esto y mucho más ha
conformado la era del Fidelismo'', subrayó.
Al concluir su mensaje, Payá destacó que lo peor que
sucede en la isla es la perspectiva de que estos males ``que atentan
contra las fibras más auténticas de nuestra Nación
terminen por dañar la vida futura de nuestro pueblo''. Los cubanos,
dijo Payá, son mantenidos con las manos atadas y sin voz. Algunos
preparan su futuro desde el poder, otros buscan su salvación
personal y la mayoría se lamenta pero actúa como si
estuviera anestesiada.
``No es la hora del juicio, pero sí la hora del cambio, y el fin
de esta era del fidelismo debe abrir las puertas del futuro'',
concluyó Payá. ``Todos los cubanos, desde cualquier
posición, cualquiera sea su historia personal, debemos trabajar
ahora por ese cambio, que no es la negación de ningún
cubano, si no la afirmación de todos, la afirmación de
Cuba''.
Disidente reclama cambios
Copyright © 1999 El Nuevo Herald