Publicado el viernes, 1 de enero de 1999 en El Nuevo Herald

PABLO ALFONSO


Disidente reclama cambios

En la conmemoración del 40mo. aniversario de la revolución castrista, el dirigente opositor Oswaldo Payá Sardiñas, hizo un llamado a los cubanos para que despierten a la lucha por el cambio democrático en la isla y el futuro de sus hijos.

``Los hijos nos gritan desde el futuro implorándonos que no entregemos sus vidas, que impidamos con urgencia que la nueva era surja deformada'', afirmó Payá. ``Ellos no tienen ni glorias, ni mitos, ni miedos. Reclaman su propio tiempo y su propia vida. Reclaman de nosotros su liberación''.

Payá, presidente del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) expresó que cuarenta años es un tiempo largo para los jóvenes y para los viejos,``demasiado largo para balances''. Añadió que si los cubanos no quieren preguntarse cuál ha sido el resultado del castrismo, sí están obligados a preguntarse hacia dónde va el país, cuál es el proyecto político que existe ahora, y cuál es el futuro de Cuba como Nación.

``Proyecto del pueblo y para el pueblo no hay ninguno. Y si dicen que este proyecto es la revolución, todos preguntarán qué es la revolución ahora'', subrayó Paya.

En su mensaje titulado ``Cuba, que renazca Cuba'', Payá señaló que en la isla va definiéndose una sociedad de ricos y pobres donde los que siempre tuvieron privilegios por el poder, ahora tienen las posiciones de ventajas económicas.

``Esta corrupción casi institucionalizada y la falta de respeto por los derechos ciudadanos han generado el deterioro y la pérdida de valores en que nos encontramos sumergidos'', apuntó.``La única constante en el orden político, durante estos cuarenta años, ha sido el poder de Fidel Castro como realidad y como mito''.

Payá indicó que el poder de Castro ha determinado la vida y la suerte de muchas personas, tanto de los que lo admiran y lo apoyan, como de los que se le oponen, ``así como de los que soportan en silencio, sin atreverse a demostrar sus sentimientos''.

``Todo esto forma parte del fidelismo, todo esto y mucho más ha conformado la era del Fidelismo'', subrayó.

Al concluir su mensaje, Payá destacó que lo peor que sucede en la isla es la perspectiva de que estos males ``que atentan contra las fibras más auténticas de nuestra Nación terminen por dañar la vida futura de nuestro pueblo''. Los cubanos, dijo Payá, son mantenidos con las manos atadas y sin voz. Algunos preparan su futuro desde el poder, otros buscan su salvación personal y la mayoría se lamenta pero actúa como si estuviera anestesiada.

``No es la hora del juicio, pero sí la hora del cambio, y el fin de esta era del fidelismo debe abrir las puertas del futuro'', concluyó Payá. ``Todos los cubanos, desde cualquier posición, cualquiera sea su historia personal, debemos trabajar ahora por ese cambio, que no es la negación de ningún cubano, si no la afirmación de todos, la afirmación de Cuba''.


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