Los organizadores aseguraron el sábado la asistencia de Michael
Kozac, jefe de la Sección de Intereses de Washington en La Habana,
pero no la de Fernando Remírez de Estenoz, su homólogo en la
capital estadounidense.
Entre los invitados de la isla están confirmados Carlos
Fernández de Cosío, del Departamento Norteamérica de
la cancillería cubana y la periodista Marta Rojas, autora del libro
Los refugiados de la cueva del muerto, dedicado a los asaltantes del
cuartel Moncada en el 26 de julio de 1953. Además, Rojas
encabezó durante varios años importantes departamentos del
periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de
Cuba.
La delegación cubana la completan Soraya Castro, de la
Universidad de La Habana; Fidel Enrique Rodríguez, de la
corporación estatal Cubanacán; Orlando Márquez,
director de la revista Palabra Nueva de la Iglesia Católica, y el
economista Julio Carranza.
Los exiliados estarán representados por Eloy Gutiérrez
Menoyo, presidente de Cambio Cubano; Alfredo Durán, del
Comité Cubano por la Democracia; Cresencio Arcos, vicepresidente de
relaciones internacionales de la compañía AT&T, y
José Alberto Hernández, presidente de la red
informática CubaNet.
Para Ricardo Chavira, subdirector de noticias nacionales e
internacionales del Dallas Morning News la preparación de la
conferencia fue extremadamente difícil porque tanto el gobierno
cubano como el Departamento de Estado tenían dudas acerca de los
objetivos de la cita.
``Les aclaramos que aquí no habría censura'', dijo
Chavira. ``Le hemos dicho al gobierno cubano que va a haber debate,
denuncias, y gentes que no estarán de acuerdo con lo que sus
representantes digan''.
Sin embargo, la semana pasada fue excluído Frank Calzón,
director ejecutivo del Centro Para Cuba Libre, con sede en Washington, y
Kirby Jones, presidente de la firma consultora de negocios Alamar
Associates, presuntamente declinó participar.
En Washington, una fuente que solicitó el anonimato
aseguró que el gobierno cubano puso como condiciones que
Calzón fuera excluido, y que no se invitara a ningún miembro
de la Fundación Nacional Cubano Americana (FCNA).
``Eso no es así'', alegó Chavira. ``Han existido muchos
cambios, y muchas gentes que estaban en el programa original
también fueron cambiados''.
Chavira admitió que Calzón era el único invitado
que no estará participando en paneles, pero enfatizó que
``también Kirby Jones iba a dar un discurso y ya no lo va a dar''.
En ambos casos el periodista decidió no profudizar sobre las
razones.
``Las presiones las hemos recibido principalmente del Departamento de
Estado'', dijo Chavira. ``El problema del gobierno cubano fue concederles
visas a las personas que nosotros queríamos invitar. Entonces,
presiones políticas hubo de todos lados''.
Calzón, por su parte, dijo que, a manera de compensación,
la corresponsalía del diario lo invitó a participar en un
programa de televisión, aunque su deseo era participar en uno de
los paneles.
``No puedo creer lo que me han dicho en Washington'', dijo
Calzón. ``¿Que un periódico norteamericano como Dallas
Morning haya recibido presiones de funcionarios cubanos...?''. Algunos
analistas políticos como Otto Reich, ex embajador de Estados Unidos
en Venezuela, y Carlos Franqui, uno de los editores de la revista Carta de
Cuba, coinciden en que, para el gobierno cubano, el objetivo del simposio
será conquistar una importante plataforma para resaltar su
propaganda y puntos de vistas ideológicos.
``Esto estuvo preparándose hace meses, cuando era parte de la
campaña que comenzó con las visitas de Kirby Jones a La
Habana'', dijo Reich, ``Ahora han quedado en el fracaso después que
el Departamento del Tesoro negó permisos para que empresarios
norteamericanos viajaran a Cuba a inicios de este mes''.
Para Franqui, es injusto el desbalance de posiciones que existe en el
evento.
``No me extrañarían esas condiciones'' porque negar la
participación de los críticos de la revolución es
``la política oficial de veto que Fidel Castro ha utilizado
fundamentalmente en España, Francia y Estados Unidos''.
Sin embargo, Chavira respondió que el rotativo no temía
que Cuba utilizara la conferencia como plataforma ideológica porque
estaban invitados también los diplomáticos
estadounidenses.
``También va a ser una plataforma para Estados Unidos porque
ahí estará el señor Kozac'', dijo. ``Aquí
habrá varias plataformas, gente que quiere dialogar, gente que
quiere seguir con el embargo.''
Apuntó que su periódico no cree en una evolución
que favorece al gobierno, sino que la tesis es que el gobierno cubano
está perdiendo el control del pueblo.
``Nosotros no decimos que son cambios favorables o desfavorables;
simplemente que está cambiando la situación en Cuba'',
concluyó Chavira.Foro en Dallas debate cambios en Cuba y exilio
Copyright © 1998 El Nuevo Herald