Publicado el lunes, 28 de septiembre de 1998 en El Nuevo Herald

Foro en Dallas debate cambios en Cuba y exilio

OLANCE NOGUERAS
El Nuevo Herald

Académicos, analistas y funcionarios que residen en Cuba y Estados Unidos iniciaron el domingo en Dallas, Texas, la conferencia Cuba en Evolución que durante dos días debe ser marco de fuertes debates sobre ``cambios'' dentro de Cuba y en la comunidad exiliada, el intercambio periodístico y las posibilidades de negocios entre los dos países.

El evento, auspiciado por el diario The Dallas Morning News, presentará en un salón del Renaissance Dallas Hotel paneles que discutirán temas como ``¿Política de cambios o propaganda?'', técnicas para edificar relaciones entre las fuentes informativas dentro y fuera de la isla ``utilizando reportes gubernamentales'', y la tesis de que ``el relajamiento de las restricciones para invertir en Cuba ha transformado a la isla en una quasi economía capitalista''.

Los organizadores aseguraron el sábado la asistencia de Michael Kozac, jefe de la Sección de Intereses de Washington en La Habana, pero no la de Fernando Remírez de Estenoz, su homólogo en la capital estadounidense.

Entre los invitados de la isla están confirmados Carlos Fernández de Cosío, del Departamento Norteamérica de la cancillería cubana y la periodista Marta Rojas, autora del libro Los refugiados de la cueva del muerto, dedicado a los asaltantes del cuartel Moncada en el 26 de julio de 1953. Además, Rojas encabezó durante varios años importantes departamentos del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.

La delegación cubana la completan Soraya Castro, de la Universidad de La Habana; Fidel Enrique Rodríguez, de la corporación estatal Cubanacán; Orlando Márquez, director de la revista Palabra Nueva de la Iglesia Católica, y el economista Julio Carranza.

Los exiliados estarán representados por Eloy Gutiérrez Menoyo, presidente de Cambio Cubano; Alfredo Durán, del Comité Cubano por la Democracia; Cresencio Arcos, vicepresidente de relaciones internacionales de la compañía AT&T, y José Alberto Hernández, presidente de la red informática CubaNet.

Para Ricardo Chavira, subdirector de noticias nacionales e internacionales del Dallas Morning News la preparación de la conferencia fue extremadamente difícil porque tanto el gobierno cubano como el Departamento de Estado tenían dudas acerca de los objetivos de la cita.

``Les aclaramos que aquí no habría censura'', dijo Chavira. ``Le hemos dicho al gobierno cubano que va a haber debate, denuncias, y gentes que no estarán de acuerdo con lo que sus representantes digan''.

Sin embargo, la semana pasada fue excluído Frank Calzón, director ejecutivo del Centro Para Cuba Libre, con sede en Washington, y Kirby Jones, presidente de la firma consultora de negocios Alamar Associates, presuntamente declinó participar.

En Washington, una fuente que solicitó el anonimato aseguró que el gobierno cubano puso como condiciones que Calzón fuera excluido, y que no se invitara a ningún miembro de la Fundación Nacional Cubano Americana (FCNA).

``Eso no es así'', alegó Chavira. ``Han existido muchos cambios, y muchas gentes que estaban en el programa original también fueron cambiados''.

Chavira admitió que Calzón era el único invitado que no estará participando en paneles, pero enfatizó que ``también Kirby Jones iba a dar un discurso y ya no lo va a dar''. En ambos casos el periodista decidió no profudizar sobre las razones.

``Las presiones las hemos recibido principalmente del Departamento de Estado'', dijo Chavira. ``El problema del gobierno cubano fue concederles visas a las personas que nosotros queríamos invitar. Entonces, presiones políticas hubo de todos lados''.

Calzón, por su parte, dijo que, a manera de compensación, la corresponsalía del diario lo invitó a participar en un programa de televisión, aunque su deseo era participar en uno de los paneles.

``No puedo creer lo que me han dicho en Washington'', dijo Calzón. ``¿Que un periódico norteamericano como Dallas Morning haya recibido presiones de funcionarios cubanos...?''. Algunos analistas políticos como Otto Reich, ex embajador de Estados Unidos en Venezuela, y Carlos Franqui, uno de los editores de la revista Carta de Cuba, coinciden en que, para el gobierno cubano, el objetivo del simposio será conquistar una importante plataforma para resaltar su propaganda y puntos de vistas ideológicos.

``Esto estuvo preparándose hace meses, cuando era parte de la campaña que comenzó con las visitas de Kirby Jones a La Habana'', dijo Reich, ``Ahora han quedado en el fracaso después que el Departamento del Tesoro negó permisos para que empresarios norteamericanos viajaran a Cuba a inicios de este mes''.

Para Franqui, es injusto el desbalance de posiciones que existe en el evento.

``No me extrañarían esas condiciones'' porque negar la participación de los críticos de la revolución es ``la política oficial de veto que Fidel Castro ha utilizado fundamentalmente en España, Francia y Estados Unidos''.

Sin embargo, Chavira respondió que el rotativo no temía que Cuba utilizara la conferencia como plataforma ideológica porque estaban invitados también los diplomáticos estadounidenses.

``También va a ser una plataforma para Estados Unidos porque ahí estará el señor Kozac'', dijo. ``Aquí habrá varias plataformas, gente que quiere dialogar, gente que quiere seguir con el embargo.''

Apuntó que su periódico no cree en una evolución que favorece al gobierno, sino que la tesis es que el gobierno cubano está perdiendo el control del pueblo.

``Nosotros no decimos que son cambios favorables o desfavorables; simplemente que está cambiando la situación en Cuba'', concluyó Chavira.


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