``La relación del estado cubano con los escritores es hoy mucho
más sutil de lo que era en las décadas de los sesenta y de
los setenta, cuando había de hecho escritores perseguidos, presos o
condenados al exilio'', dijo Ponte, que el lunes llegó a Oporto
para residir en esta urbe un año, dentro del programa de Red de
Ciudades Refugio del Parlamento Internacional de Escritores.
El poeta, de 34 años, dijo que en Cuba hay un control estatal
sobre todo lo que se publica. ``Los grupos culturales no alineados (con el
régimen) no se pueden expresar a través de revistas, o
cualquier otro medio autónomo, por lo que, no habiendo escritores
perseguidos, hay escritores censurados'', dijo.
Este problema, precisó, conduce a otra situación
``tremenda, que es la autocensura, a la que muchos se ven obligados para
conseguir publicar alguna cosa''.
Con estas afirmaciones, realizadas después de una
recepción en su honor ofrecida por el Ayuntamiento socialista,
Ponte aclaró las dudas acerca de su condición de exiliado o
de perseguido político, argumentos que lo habían incluido en
la Red de Ciudades Refugio.
A su llegada a Oporto, Ponte se limitó a señalar que ``ni
es refugiado político en Miami ni niño bonito en La
Habana'', sin añadir más.
Ponte admitió sólo que estaba en Oporto por
indicación del Parlamento Internacional de Escritores, dentro del
programa de Red de Ciudades Refugio de novelistas perseguidos.
El 23 de noviembre, el ministro portugués de Cultura, Manuel
María Carrillo, anunció que Ponte se iba a convertir en el
primer escritor que acoge Oporto en el programa de ``Ciudades
Refugio''.
Carrillo añadió que Oporto se unía a las
más de 20 ciudades europeas, entre ellas Barcelona, que reciben a
un escritor con problemas políticos en su país de origen.
Fuentes municipales de Oporto señalaron también que Ponte
había sido considerado ``persona non grata'' por las autoridades
cubanas.
Las fuentes añadieron que Ponte viene reivindicando desde hace
20 años, mediante cartas abiertas, la democratización
cultural y política de Cuba, lo que llevó a las autoridades
de La Habana a colocar su teléfono bajo escucha y a someter sus
obras a la censura previa.
Ponte residirá en Oporto durante un año en la casa de una
familia de la zona de Barredo, en pleno centro histórico de la
ciudad situada a orillas del Duero, y su proyecto profesional es escribir
una novela. Una vez que termine su estancia en Oporto, Ponte dijo que
tiene intención de regresar a Cuba, donde reside.
Escritor Antonio Ponte denuncia en Portugal la censura en la isla
Copyright © 1998 El Nuevo Herald