Oposición no ve voluntad de cambio en régimen
Elizardo Sánchez Santa Cruz, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, opinó desde La Habana que aunque existen diferencias entre China y Cuba, y que ``el mundo está respondiendo positivamente a los pedidos del Papa Juan Pablo II'', las autoridades cubanas envían al exterior mensajes contradictorios, y bloquean la apertura interna.
``Advierto una mayor disposición del gobierno chino para emprender reformas sobre todo en el campo económico'', señaló Sánchez. ``Es algo que lamentablemente no advierto en el gobierno cubano, que ha dado muy pocos pasos, y por demás ninguno por la necesidad de que se abran a los propios cubanos''.
Paralelamente, analistas en Estados Unidos creen que la política china del presidente Bill Clinton contrasta con el aislamiento que Washington parece imponer hacia la isla.
Michael Ryan, académico de la Universidad de Georgetown aseguró que el trato hacia los dos países es diferente, y que existe una ``falta de coherencia'' que tiene su raíz en el Congreso de Estados Unidos.
``El Capitolio [donde radica el Congreso norteamericano] complica el problema. Hay fuertes grupos de intereses: Florida [donde reside una importante comunidad de cubanos] y [Jesse] Helms cuya autoridad es grande'', dijo Ryan. ``Aunque el gobierno norteamericano optara por una política de diálogo, le costaría imponerla''.
Durante una conferencia de prensa el viernes en Hong Kong, Clinton afirmó que ``nada le haría más feliz'' que observar algún tipo de acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, pero indicó que estaba esperando una ``señal'' de La Habana.
Aunque no especificó qué tipo de señal esperaba de las autoridades cubanas, advirtió que hará falta paciencia y empeño en el asunto.
``Creo que tenemos posibilidades y creo que Cuba es un caso en que por su proximidad a nuestro hogar y por la posición que ocupamos en la región, nuestra política tiene muchas oportunidades de éxito'', puntualizó Clinton.
En la isla, Osvaldo Alfonso, miembro del secretariado nacional de la coalición Concilio Cubano y presidente del opositor Partido liberal Cubano (PLC), expresó que la naturaleza del régimen comunista de Cuba tiene características muy singulares para bloquear todo tipo de acercamiento.
``La hostilidad sistemática del gobierno cubano hacia Estados Unidos hacen que Cuba sostenga estas diatribas, que intentan justificar la negatividad hacia la apertura interna'', señaló Alfonso, uno de los principales asesores del nuevo Concilio Cubano. ``Es cierto que China no tiene la misma presión que Cuba, pero muchos deben entender que [Fidel] Castro todo lo que vea como una amenaza a su poder, jamás lo va a realizar''.
Por su parte, Sánchez indicó que la situación de los derechos civiles y políticos en la isla ``continúan siendo muy desfavorable y el modelo totalitario sigue intacto''.
``El gobierno no ha hecho cambio en su sistema de leyes, y es por eso que tengo el temor de que el gobierno regrese a la situación de años anteriores de represión, intolerancia y negatividad para aceptar cualquier punto de vista diferente al del gobierno'', dijo Sánchez.
``No obstante, estamos asistiendo también a una distensión de la política interna porque han disminuido los casos de represión contra disidentes militantes y el número de presos políticos liberados ha disminuido en poco más de 100 personas''.
Copyright © 1998 El Nuevo Herald