En apoyo a los que ayunan en Santa Clara
Desde de este exilio, alejados de ellos físicamente debido a barreras erigidas por el régimen opresor de Cuba, manifestamos nuestro apoyo moral y espiritual por esa digna postura de protesta cívica, de ayuno y oración que, en defensa de la justicia en nuestra querida patria mantienen desde el 9 de octubre de 1997 en la ciudad de Santa Clara.
Denunciamos, ante la opinión pública internacional, la arbitraria encarcelación a la que actualmente están sujetos. Reclamamos sin descanso su condición de activistas en pro de los derechos humanos del pueblo cubano y exigimos que se les retiren los cargos de ``asociación para delinquir'', impuestos por los tribunales castristas.
Sabemos que su valiente y firme decisión de no claudicar ante la injusticia dentro de Cuba, está causándoles serios padecimientos físicos tales como golpizas, alarmante pérdida de peso, descalcificación, pérdida de la memoria, mareos, sangramiento de las encías, paros cardíacos, etc. Estamos sumamente preocupados por la salud de cada uno de ellos y queremos que sepan que nos mantendremos al tanto denunciando todo lo relacionado a su caso y orando por su bienestar, conscientes de que están decididos a llevar el ayuno hasta sus últimas consecuencias.
Pedimos al pueblo de Santa Clara y a todos aquellos activistas de organizaciones de derechos humanos en la isla que continúen más que nunca solidarizándose con sus reclamos de justicia, incrementando así el respaldo cívico dentro de Cuba.
Reciban esos queridos hermanos, desde el destierro, nuestro más
sincero mensaje fraterno. Su quehacer patriótico es aliento y
esperanza para esa Cuba futura llena de paz y justicia con la que sufren y
por la que luchan todos los cubanos de buena fe desde 1959.
Miami
Copyright © 1998 El Nuevo Herald