Publicado el sábado, 20 de marzo de 1999 en El Nuevo Herald

Académicos debaten el futuro económico de Cuba

Unos 170 profesores, entre ellos 12 de la isla, participan en la conferencia

WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald

Académicos e investigadores lanzaron el viernes sus pronósticos sobre el futuro económico de Cuba durante uno de los paneles de la II Conferencia de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos, que concluye hoy en la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

¿Cuál será el desenvolvimiento de la economía cubana en los próximos años? ¿Podrá hablarse de posibilidades de desarrollo sin incentivos reales para el capital humano en la isla? ¿Hay salida de la crisis actual manteniendo el sistema unipartidista?

``En un panorama en que prevalecen la falta de incentivos al individuo, la incapacidad de mecanismos legales y una banca primitiva, la economía cubana está condenada a la pobreza a corto y mediano plazos'', afirmó Roger Betancourt, de la Universidad de Maryland.

Betancourt añadió que la ausencia de una apertura democrática, limita las posibilidades de crecimiento económico en la isla.

Pero Juan Triana Cordoví, director del Centro de Estudios de la Economía Cubana, con sede en La Habana, insistió en que ``es posible conservar el sistema de partido único y la aspiración al socialismo, y abrir el desarrollo económico del país''.

Triana Cordoví mencionó que durante el pasado año el costo directo del embargo estadounidense sobre la economía cubana fue de $700 millones, con una reducción del 4.2 en el Producto Interno Bruto (PIB).

Pero aseguró que los desequilibrios del crecimiento han logrado moderarse desde 1993, a un ritmo promedio del 3 por ciento, y que ``es tiempo de pensar nuevamente en el desarrollo del país''.

Aunque en el estricto marco del debate académico y con la moderación que no suele acompañar al tema cubano, la sesión no pudo sustraerse de las referencias de contraste entre ambas partes.

Francisco León, del Instituto de Estudios Cubanos, opinó que de mantenerse para Cuba las restricciones de acceso a las finanzas internacionales, ``la viabilidad de mantener el programa de ajustes internos es limitada''.

Unos 170 académicos e investigadores, entre ellos 12 provenientes de la isla, participan en la conferencia, con un programa integrado por unos 30 paneles y mesas redondas sobre temas históricos, sociales y culturales.

El encuentro está auspiciado por el Centro de Investigaciones Cubanas (CRI) de FIU.

``Estamos satisfechos con la diversidad de temas abordados y la calidad de las ponencias, y también con la receptividad entre el público académico'', dijo a El Nuevo Herald, Lisandro Pérez, director del CRI. ``En el caso de los participantes de Cuba hay esfuerzos de investigación que reflejan una etapa de madurez''.

Pérez indicó que de los 20 cubanos de la isla invitados a participar, cinco de ellos no asistieron a pesar de que tenían visas otorgadas por el Departamento de Estado. ``Me sospecho que fue por decisiones institucionales en Cuba'', precisó.

La mayor cantidad de participantes de Cuba fue del Centro de Alternativas Políticas de la Universidad de La Habana. Cinco miembros de esa institución intervinieron en el panel Miradas a la emigración desde la isla.

Anoche, durante un concierto en el Wertheim Performing Arts Center de FIU, fueron interpretadas obras de compositores cubanos de dentro y fuera de la isla, entre ellos Juan Piñera, Juan Blanco y Harold Gramatges, que viajaron a Miami para la ocasión.

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